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¡Saludos a toda la comunidad Infernal!

Con la reciente publicación de El Fin de los Hombres, se palpó en el aire un tema que me había quedado pendiente: explicar resumidamente la trama de Viaje a las Profundidades (VaP). Si se puede visualizar la historia en las cartas, algunos hechos cruciales se pasan por alto o no se ven totalmente desarrollados.

La novela sirve de nexo entre Origen y Descenso; no voy a dar demasiados detalles de la misma para no spoilearles, aunque algunos puntos deberé revisarlos para que esta nota tenga sentido. Si aún no adquiriste el ebook, ¡hacé click acá y conseguilo cuanto antes! ¡No sabés de lo que te estás perdiendo!

En serio, ¡vale la pena!

El Descenso

El primer interrogante que nos generó VaP a todos es: ¿por qué una edición del juego submarina? ¿cómo llegamos allí y para qué?

El catalizador de todo esto es nada más y nada menos que Firio y su función como Cronista. En la novela y en las cartas podemos ver que se trata de un personaje ávido de conocimientos, buscando recopilar la mayor cantidad de información, recuerdos y memorias. En sus viajes, Firio descubre la existencia de la raza Sahuagin, lo cual arroja un rayo de esperanza en su máximo deseo: conocer la historia de los humanos antes de la llegada de los Demonios.

Hay que tener en cuenta que ya nada queda de la vieja humanidad como civilización, y para muchas facciones es prioridad número uno recuperar este legado perdido. Tras encontrar un Templo Sahuagin en ruinas, testimonio de que esta raza es también anterior a los Demonios, Firio se llena de entusiasmo al creer que esta civilización podrá darle las respuestas que él necesita.

En la primera edición de VaP, vemos justamente el Descenso del Cronista hacia las profundidades del Océano. Es por esto que vemos gran cantidad de cartas que no son acuáticas, ya que ilustran momentos durante o previos al descenso en sí, así como también ciertas referencias a Demonios de la superficie.

Lahira, Paraíso Submarino - Ilustración por el inigualable Mauricio Martínez

Ocab y Lahira

Firio descubre la existencia de dos Imperios Sahuagin: uno antiguo, en ruinas y abandonado, y uno nuevo, rebosante de vida y actividad. Hacia allí emprende su viaje, atraído por una misteriosa fuerza, y la primera ciudad que encuentra en el lecho marítimo no es otra que Lahira, la Perla de las Profundidades. Lahira era una ciudad independiente que no formaba parte del Imperio Sahuagin, y allí el Cronista se cruzó con dos grandes sorpresas.

Por un lado, encontró a los Sahuagin por primera vez, quienes lo recibieron con honores en vez de rechazo. Lahira, ciudad de grandes placeres, no rechazaba la llegada de un extraño.

Por el otro, allí había un Demonio. Y no cualquier Demonio: el mismísimo Ocab, seguidor de la senda del Caos, llamado por todos "El Sátiro". Había hecho de Lahira su hogar temporario, dispuesto a disfrutar de los bacanales de la ciudad y la companía de las Nereidas, seductoras pero peligrosas bailarinas al servicio de la Protectora de Lahira, una Sahuagin llamada Rivaj.

Como vimos en las Notas de Firio, el Cronsita mantiene con Ocab una serie de conversaciones en las que el Demonio cuenta su historia y la de los demás Vashurn de las profundidades. A cambio, el viajero debería mantenerlo informado y develar el misterio de la gigantesca perla ubicada en el centro de Lahira. En el artículo Las Intenciones de Ocab revelamos ya de qué se trata la Perla, ¡si quieren pueden leerlo para que les refresque la memoria!

En todo caso, los lahirili, habitantes de la ciudad, revelaron a Firio que nada sabían los Sahuagin acerca del pasado de la humanidad, habiendo cortado todo tipo de relación con ellos hacía milenios.

Estandarte del Imperio - Ilustración por el gran Luciano Fleitas

El Imperio Usjasili y los Demonios

Firio pronto supo que, como en la superficie, en los océanos los Demonios se disputaban sus dominios y supremacía. Simultáneamente, el Imperio Usjasili, la mayor nación Sahuagin en las profundidades, detesta a los Vashurn y los combate ferozmente. Sin embargo, consciente de que se trata de una batalla en la que tiene todas las de perder, el Imperio ha llegado a un acuerdo con los Demonios a través de Rahiro, señor de Krisj. Esto ha permitido a los Sahuagin conservar gran parte de sus territorios, pero lo cierto es que Ocab no confía en el Krisjili ni en sus seguidores.

Hay Demonios que continúan con su postura hostil: Orvuk, quien sólo confía en su ejército; Ragda, causando estragos con sus poderes eléctricos; Torkosság, devorando todo a su paso; y Ervodam, dispuesto a continuar con su misteriosa colección.

Firio viaja entonces a Krisj, en donde busca establecer relaciones diplomáticas con los Sahuagin del Imperio. Allí es atacado por el Primus Imperial Qodaj y la Caballería Krisjili, pero el Cronista, gracias a su cuerpo adaptado a las profundidades y potenciado mediante una serie de rituales, logra prevalecer ante sus atacantes. Antes de acabar con la vida del Primus, interviene Rahiro y le ofrece un distintivo de tregua, con el cual podrá circular por el Imperio sin temor a ser atacado. Le dice que recabe toda la información que quiera, siempre y cuando deje a los Sahuagin en paz y no les haga daño. Firio acepta el amuleto y se dedica a conocer y explorar el fondo del mar.

Contrariamente a las advertencias de Ocab, Firio se dispone a conocer personalmente a los Vashurn protagonistas del conflicto marítimo, con el propósito de completar el rompecabezas con las piezas faltantes.

Eventos centrales de los Viajes de Firio

Firio primero viaja a Arghadep, una gran formación de volcanes submarinos en donde es atacado por soldados de la Guardia Roja, el ejército de élite de Orvuk. Luego de vencerlos solo y sin ayuda, el Vashur le otorga audiencia y lo trata como a un igual.

En Elubrasa, Firio es atacado por su extraño y monstruoso guardián, Balaturdar. Luego de matarlo, encuentra a Gorundar, pero el Demonio no le presta atención. El Cronista nota que el Vashur está buscando algo con obsesión, mientras murmura cosas ininteligibles para él.

Perturbado, parte hacia los Bosques de Coral, una región que no pertenece al Imperio Usjasili. En la ciudad de Vsugena, escondida en los Bosques, no habla directamente con Yoku, sino que Galvion, líder de los Elegidos, oficia de mediador. No obtiene nada del encuentro, salvo conocer cómo se veía Yoku.

De regreso al Imperio, Firio presencia un ataque de Ervodam a una ciudad, dejándola devastada. Una corazonada lo lleva a evitar un encuentro directo con el Demonio.

En Jasaq’dali, el Alto Cultista Dasjo le enseña los preceptos del Culto de la Inocencia Ausente, al tiempo que lo lleva con Krev’ra. La Demonesa percibe que Firio ha dejado muy atrás su inocencia, por lo que le ofrece un lugar de prestigio en el Culto. Luego de negarse, se gana la enemistad de la Vashreg.

Mientras viaja al Palacio de los Muravili, se cruza con Daylenna, quien está luchando codo a codo con sus elementales contra un contingente imperial. La Demonesa le cuenta que presiente un conflicto cerca, más grande que cualquier guerra que se esté desatando, y que ella hará lo posible por evitarlo. Vuelve a sentir la misma perturbación que sintió alrededor de Gorundar.

Firio sigue a Daylenna hasta los Campos de Luz, y en el camino descubre la Isla de Cristal. Luego de ver los Campos, y entablar una curiosa relación con la Demonesa, emprende el rumbo una vez más con el propósito de volver a la Isla de Cristal.

Allí encuentra un objeto llamado “El Corazón del Mar”, una roca cristalina suspendida en una alta espira. Del Corazón emana agua pura que cae a un lago al pie de la espira. Firio toma un pequeño fragmento del corazón, que se encuentra en el lago, y lo guarda en un frasco antes de partir.

Posteriormente llega por fin al Palacio de los Muravili, donde Nas’qyr intenta dominar su subconsciente en vano. Firio se indigna ante esta actitud y se resiente con el Demonio, declarando en silencio su enemistad. En represalia asalta la famosa biblioteca del palacio y se las ingenia para robar unos códices muy raros y antiguos.

Son cinco tabletas de piedra, talladas con inscripciones en un idioma Sahuagin muy antiguo. La escritura es similar a la del templo de Goralan. Firio comienza a intentar traducirlas y descubre la existencia de Istenger, el Abismo y descubre, para beneficio de Ocab, pistas acerca de la Perla de Lahira.

Encuentro

Y aquí cierran los eventos centrales de Descenso y queda pendiente para el próximo artículo hablar de la segunda edición, Encuentro.

Cualquier duda y pregunta que tengan referida a cualquier carta, ya saben que no tengo problema en responder y de hecho me gusta mucho interactuar con ustedes. ¡Espero que les haya gustado y quedamos sintonizados para la próxima!

Duilio Giordano Faillaci