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¡Salve, comunidad Infernal!

Continuamos con el resumen de la trama de VAP, revisando los eventos principales que fueron llevando el hilo de la historia. Una vez más, Firio es el protagonista de la escena, a la cual se han sumado más personajes. Todo apunta a que algo increíble está por ocurrir, algo que cambiará para siempre la vida del Cronista...

El Imperio

Descenso termina con un altercado entre Firio y Nas'qyr, junto a una tensa situación política en la que la diplomacia está a punto de quebrarse y dar paso a la guerra más violenta que las profundidades del mar hayan vivido. El imperio Usjasili se está fragmentando, con insurrecciones en cada rincón de su territorio. Numerosas facciones han surgido y resurgido, y viejos enemigos del Imperio hacen su aparición para clamar su hegemonía y supremacía.

En su intento por continuar su entendimiento sobre las tabletas robadas del Palacio de los Muravilli, Firio viaja a Usjasu, la capital misma del Imperio. Inquieto y preocupado por conocer la existencia de Istenger y el Abismo, el Cronista intenta descifrar los misterios más arraigados en las profundidades del mar. Así es como consigue una audiencia con el mismísimo Emperador Osjim, luego de una serie de negociaciones y conversaciones diplomáticas en las que desplegó todo su carisma al máximo.

Las pretensiones de Firio de llevar a cabo una entrevista fructífera se ven frustradas cuando llega al salón del trono: junto al Emperador había una extraña figura cuyo rostro estaba cubierto por un velo, susurrando quién sabía qué cosas al oído del joven Osjim. Dos cosas pudo aprender Firio: por un lado, la autoridad máxima de los Sahuagin no era otra cosa que una marioneta; por el otro, conoció la existencia de Kurashaj, supuestamente la "Puerta al Inframundo" según las creencias de los ícticos habitantes del fondo del mar.

Istenger

El Cronista se arma de valor y toma la decisión de visitar los emplazamientos más sagrados de los Usjasili: el Trono de Istenger y Kurashaj. Su instinto le dicta que allí encontrará respuestas definitivas a sus interrogantes. 

Acercarse al Trono de Istenger era no sólo una de las mayores ofensas que podía realizar, sino también un sacrilegio imperdonable. Esto lo obligó a planificar su infiltración de manera quirúrgica, pues lo último que deseaba Firio era ganarse el odio eterno del Imperio. Cuando finalmente llegó hasta el Trono, el Cronista deseó no haberse tomado la molestia: la visión de Istenger durmiendo aletargado sentado en un monumental trono de roca marina fue demasiado para él, sobre todo porque comprendió que estaba ante nada más y nada menos que un Vashur. Cuánto tiempo hacía que el Demonio estaba en el Plano Terrenal, Firio lo desconocía, y a su naturaleza de Cronista le urgía saberlo.

El Trono mismo estaba repleto de inscripciones, pero carente de guardias o vigías. Hasta los mismos Sahuagin evitaban acercarse a semejante criatura. Allí Firio corrobora lo leído en las tablas, y adicionalmente descubre la existencia del Viejo Imperio. Comprende que Goralan no era otra cosa que un templo de dicho Viejo Imperio, y comprende que las inscripciones leídas en esas ruinas hablaban de las antiguas deidades que adoraban los Sahuagin: los Ningen.

Istenger en su letargo; ilustración por el increíble Luciano Fleitas. Nota de Color: tanto Istenger como la carta Monolito del Dios del Mar (ambas ilustradas por Luciano) están inspirados en el cuento Dagon de HP Lovecraft. Luciano ya había hecho una ilustración de este cuento que me fascinó, y fue por esto que insistí en que fuera el artista responsable del Monolito y de Istenger.

Los Ningen

Casi en simultáneo a la visita de Firio al Trono de Istenger, algunos Vashurn descubren una extraña presencia en las profundidades del mar, y una necesidad inexplicable los mueve a averiguar de qué se trata.

El primero en hacerlo fue Ervodam, quien al expandir sus Galerías dio con la prisión de los míticos Ningen de la Oscuridad Eterna. A cambio de su libertad, los seres ofrendaron al Demonio uno de sus más jóvenes, para que formara parte de la sombría Colección.

Nas'qyr y Orvuk vieron a los Ningen en libertad, y pronto se vieron que había incluso más de ellos encerrados. El Devastador del Subconsciente ya había descubierto el secreto del encierro de los Ningen hacía mucho tiempo, gracias a la biblioteca de los Muravilli. Fue así como, con la ayuda de estos seres arcaicos, el Vashur encontró la segunda prisión, allí donde estaban encerrados los Ningen de los Océanos Helados.

Orvuk, en cambio, no necesitó la ayuda de nadie. Encontró él mismo la prisión de los Ningen de las Huestes Iracundas y rápidamente se alió con estos seres.

Torkosság fue quien descubrió la cuarta prisión, sin proponérselo. Los Ningen de la Inmortalidad Aplastante  no tardaron en agradecer el gesto del Demonio, por más que lo hubiera hecho accidentalmente, auxiliando no sólo a Torkosság si no a todos los Seguidores del Poder.

Luego de milenios encerrados, los Ningen sólo querían una cosa: venganza.

La Ruina

Firio viaja entonces a Kurashaj, en medio de batallas que diezmaban al Imperio a una velocidad vertiginosa, para completar su propósito de visitar los sitios más sagrados del Imperio. Sin embargo, en su camino se encuentra con Agren, Dramaturga de la Ruina, y a pesar de las advertencias de Ocab, no puede resistir la tentación de acercarse a la Demonesa. Agren queda fascinada con Firio, asegurando que lo desea y lo necesita como protagonista de su "Gran Obra". El Cronista, ya a sabiendas de qué ocurre con los actores que emplea la Vashreg, rechaza el ofrecimiento pero queda intrigado por dicha "Gran Obra". Agren se niega a revelar los detalles de su obra maestra, y afirma que Firio ya ha estado formando parte de ella sin saberlo; ella quedará pendiente de él, aguardando el momento en que acepte ser un actor oficial.

El Cronista continua su viaje y llega finalmente a Kurashaj. Firio hace un esfuerzo en vano por comprender las místicas vibraciones de la Puerta, pero es atacado por Uneder. El humano puede percibir que su agresor no es un ser de la Tierra, pero también fracasa en dilucidar de dónde proviene. El combate se torna en favor de Uneder y el Cronista se ve obligado a huir.

Herido y agotado, Firio es rescatado por Ynra, la Ilusionista, con quien rápidamente establecen buenas relaciones. Los conflictos entre el Imperio y los Demonios se acentúan mientras el Cronista se recupera en las fincas de Ynra, quien utilizaba su ilusionismo para hacerse pasar por una Noble Imperial. Finalmente, de improvisto Torkosság entra en un frenesí imparable antes de que Firio pudiese recuperarse del todo, gritando "¡Devorar! ¡Devorar! ¡Devorar!". Pronto los Usjasili comprenden que el colosal Vashur se dirige hacia Kurashaj. Antes de que Uneder y los Sahuagin pudiesen detenerlo, el Apetito Insaciable cierra sus fauces en torno a uno de los pilares de la Puerta, deglutiendolo en cuestión de segundos. El Imperio logra atacarlo y expulsarlo de regreso al Inferno en este breve lapso de tiempo, pero al poco tiempo Torkosság regresa a la Tierra gracias a sus seguidores.

Kurashaj, la Puerta; arte por la gran Melina Avalo.

Encuentro

Sin embargo, los daños provocados a la Puerta llevan a su inevitable destrucción, provocando una resonancia que logra despertar a Istenger y llamar la atención de todos los Vashurn cercanos. Uneder, Priena y Arrion, las deidades del Panteón Sahuagin corren al lado del Dios supremo de las Profundidades, y lo acompañan en su procesión hacia Kurashaj.

Es a su llegada cuando se produce el Encuentro alrededor de la puerta destruida: todos los Vashurn, numerosos Ningen y los protagonistas de Viaje a las Profundidades asisten y presencian cómo la grieta al Abismo se reabre. Istenger anuncia ante todos, que él y nadie más que él es el Dios de las Profundidades, señor de los Sahuagin y amo de los mares y océanos. Afirma que haber cerrado la grieta en el pasado fue un error; está convencido de que las fauces son una extensión de sí mismo, de su inconmensurable poder y divinidad, y es por eso que cerrarla lo hizo entrar en letargo. Exige a los Sahuagin que ofrezcan sacrificios a las “Fauces del Abismo”, como llama ahora a Kurashaj, ya que es en realidad una forma de rendirle tributo a él.

Encuentro; arte por el inigualable Emmanuel Bou. A pesar de que faltan algunos personajes, tengo que admitir que me fascinó el resultado final al que llego Emma... esta ilustración es sin lugar a dudas una de las joyas más valiosas de todo Inferno.

Tras su discurso, una serie de eventos y conflictos se desarrollan en simultáneo. Tanto Daylenna como Ragda se lanzan contra Istenger para destruirlo; si es que lo que el ancestral Vashur afirma decir es cierto, entonces las Fauces también serían destruidas si él muere. Orvuk también ataca a Istenger, pero con otra intención: si es cierto lo que dice, entonces Orvuk le arrebatará el poder de las Fauces para sí mismo.

Gorundar, Ervodam y Torkosság ignoran por completo al resto, y buscan tomar para ellos las energías de Kurashaj. El Lunático balbucea frases ininteligibles, pero una frase pudieron comprender todos: "¡Te encontré, por fin te encontré!". Intenta arrojarse a las Fauces pero es detenido por Priena misma. El Coleccionista se limita a reír con fascinación afirmando que quiere “algo” de Kurashaj para su colección, y es entonces cuando el dios guerrero Arrion se interpone en su camino. Torkosság una vez más avanza para devorar, de alguna manera, las Fauces del Abismo; Uneder grita que esta vez no le permitirá siquiera acercarse.

Agren, con una sonrisa macabra y sádica, toma asiento en terreno elevado para observar el espectáculo mientras juguetea con su Abalorio. Firio entonces comprende que Torkosság había sido manipulado por la Demonesa para atacar Kurashaj. "Yo no hice nada más que encaminarlo", afirma con su dulce voz cuando el Cronista la confronta.

Ocab, Ynra, Nas’qyr, Krev’ra y Yoku se retiran rápidamente, conscientes del peligro que significa el Abismo. Su prioridad era ahora defenderse no sólo del frenesí de Istenger, sino de la influencia de la Puerta Abierta.

Con la ayuda de sus seguidores, Istenger logra vencer a los agresores y decreta una Divina y Sagrada Campaña Imperial para poco a poco recuperar las regiones perdidas del Imperio, y así destruir de una vez por todas a los Falsos Dioses y sus aliados los Antiguos Dioses.

Abismo

¡Hasta acá llegamos con la trama de Encuentro! Estén atentos a lo que sigue porque en la próxima nota veremos la trama de Abismo y cómo concluye el conflicto de las Profundidades. ¡Espero lo hayan disfrutado!

Duilio Giordano Faillaci