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¡Última nota de la trama de Vap!

¿Cómo están, infernales? Hemos llegado al último artículo referido a la trama de Viaje a las Profundidades, la que dará el cierre a la expansión y ayudará a comprender algunos elementos del Epílogo de El Fin de los Hombres.

El Resurgir del Imperio

La guerra es inevitable, y un agonizante Imperio Usjasili resurge de entre las cenizas gracias al poder de su Dios, Istenger. Las grietas al Abismo están abiertas, y sus pulsaciones se hacen sentir en el fondo del Mar. La influencia del Abismo ha alterado a las bestias marinas de una forma monstruosa, creando aún más Vorriakurn que antes. Incluso algunos Demonios menores no han podido repeler ni resistir sus latidos, convirtiéndose en horrores inimaginables. La nota Los Demonios de Abismo servirá para comprender un poco más la trama de VaP y sobre todo esta transformación monstruosa de la que hablamos.

Izaros, uno de los Dioses del Panteón Usjasili, ha encontrado a su hermana Assinu y vuelven a ocupar su lugar junto a Istenger, completando así el total de la fuerza del Demonio. Los Sahuagin del Imperio realizan a diario ofrendas a las Fauces, con la intención de alimentar el poder de Istenger.

El Pacto de Firio

Firio termina de descifrar las tabletas y se dirige a Lahira rápidamente. Firio forma definitivamente una alianza con Ocab, diciéndole que cree conocer la forma de cerrar el Abismo. A través de un complejo ritual, invoca en el Paraíso Submarino a los otros Demonios con los que había logrado cierta afinidad. Allí, les pide su auxilio y apoyo para cerrar Kurashaj, insistiendo que luego habrá tiempo para lidiar con el Imperio e Istenger.

Ynra acepta sin dudarlo, pues es consciente de que las Fauces deben cerrarse; Daylenna accede a regañadientes, ya que consideraba impuros a los de más Vashurn; y finalmente, a pesar del descontento de Ocab, Agren se arroja fascinada a los brazos de Firio, afirmando que era su destino continuar la Gran Obra juntos.

Por otro lado, los de más Demonios convocados rechazan la oferta del Cronista. Orvuk, a pesar del respeto que tiene por Firio se niega a ayudarlo, pues él no quiere cerrar el Abismo, sino controlarlo. Ragda básicamente lo manda al infierno y le dice que ella matará a Istenger sin ayuda de nadie y cuando a ella se le plazca.

Finalmente, Yoku pide hablar con el Cronista en privado, siendo esta vez ella la que solicita audiencia con él. Es aquí cuando la demonesa confiesa su único deseo, y sólo brindará su apoyo si Firio es capaz de cumplirlo: lo que el Rostro de la Codicia más anhelaba, incluso más que Poder, riquezas e influencia, era belleza. A pesar de su condición como Vashreg, podía manipular su figura pero no su rostro, y era justamente por esto que lo llevaba siempre oculto tras una máscara. No obstante, sin saber cómo satisfacer los deseos de Yoku, Firio asumió que no contaría con su ayuda.

Lahira, Paraíso Submarino. Ya sé que uso mucho esta imagen, pero es que me gusta mucho... De la mano del incomparable Mauricio Martínez.

Cerrar la Grieta

Con el Pacto ya establecido, el Cronista procede a explicar su plan para cerrar Kurashaj. Utilizando la escama del Corazón del Mar, pretende imbuir la Perla de Lahira y convertirla en un nuevo Corazón, para luego cristalizar por completo las Fauces. Ante esto, Rivaj se opone fervientemente, y tanto Firio sabe por qué; recordemos que en la nota Las Intenciones de Ocab, se revela la naturaleza de la Perla. Encerrada allí en un estado de estasis, la última Emperatriz del Viejo Imperio Sahuagin descansaba… junto con los mayores secretos de dicho Imperio y su inconmensurable poder.

En un pasado muy remoto, la Emperatriz vio que la amenaza de Istenger era algo con lo que no podría lidiar, por lo que rejuntó todas las reliquias de su especie, así como también a su más allegado séquito, y se fundieron en lo que era ahora la Perla con tal de preservar su legado. Con base en esto, Firio pretendía imitar el ritual que Istenger había empleado en el pasado para cerrar las Fauces, combinándolo con el poder de la Perla convertida en Corazón del Mar. La naturaleza cristalizadora del Corazón, sumada a la increíble cantidad de energía contenida en la Perla, serían más que suficientes para eliminar la grieta al Abismo, esta vez de manera definitiva.

Sin embargo, no sólo Rivaj estaba en contra de este plan. Daylenna también se oponía fervientemente, conmovida por el inmenso sacrificio realizado por la vieja Emperatriz. Curiosamente, Ocaba tampoco estaba a favor de la idea de Firio, aunque el Cronista intuía que tal vez el Sátiro tuviera sus propios propósitos para la Perla. Fue Agren quien sugirió que no estaban teniendo en cuenta la totalidad del “elenco” de la Gran Obra: si era energía lo que necesitaban para potenciar la capacidad cristalizadora de la escama de la Isla de Cristal, tal vez algún Vashur fuese lo suficientemente poderoso como para aportar su esencia.

Todos comprendieron a quién se refería la Dramaturga de la Ruina: Istenger. Si drenaban su energía y la consumían para llevar a cabo el ritual de Firio, entonces podrían matar dos pájaros de un solo disparo: eliminar a Istenger y cerrar Kurashaj al mismo tiempo. Tras estar todos de acuerdo, se pusieron a planear una trampa para atraer al Demonio a las Fauces del Abismo.

Secretos del Sátiro, ilustración por el magnífico Fernando Granea.

La Gran Obra

Firio y sus aliados no tardaron en poner en marcha su plan, entre tanto la influencia de Istenger iba en aumento. Afortunadamente, el odio ancestral de los Ningen hacia Istenger conspiró a favor del Cronista, ya que le fue de utilidad para ganar tiempo. Mientras el Dios del Mar estaba ocupado enfrentando a los antiguos amos del océano y a los de más Vashurn, Firio pudo realizar los preparativos necesarios.

El ataque fue directo: un asedio con la totalidad de las fuerzas de los aliados del Cronista. Lo cierto es que estaban arriesgándolo todo; de salir mal, Ocab, Ynra, Agren y Daylenna tardarían quién sabía cuánto en reponerse de la derrota. Istenger, alarmado por la amenaza a Kurashaj, no dudó en acudir él mismo a enfrentar la agresión.

En la feroz batalla, las grietas del Abismo comenzaron a pulsar con mayor frecuencia y con mayor potencia. Casi que podían escucharse voces horrorosas proviniendo de la grieta. Todo parecía marchar a la perfección, hasta que alguien intervino en la escena: Gorundar había llegado atraído irremediablemente por las pulsaciones. Su cuerpo refulgía con un resplandor inusual, y se veía más terrorífico que nunca. Abriéndose paso entre las filas de ambos bandos, pronto quedó claro cuál era su objetivo: Kurashaj.

Gorundar al parecer intuía que Firio quería cerrar la grieta, pues avanzó hasta llegar al Cronista y lo atacó con todo su poder. El problema era que las capacidades del Lunático eran virtualmente ilimitadas, pues dependían de la imaginación del Demonio; y Gorundar era altamente imaginativo. Al instante se desató un triple combate entre ellos e Istenger, impidiéndole a Firio concretar el ritual.

Es entonces cuando Agren desata el poder de su Abalorio, neutralizando durante unos momentos a Istenger. Firio aprovecha la oportunidad para inmovilizar a su vez a Gorundar, pudiendo así finalizar el Ritual. La energía del Dios del Mar comienza a ser drenada vertiginosamente, mientras inútilmente el Vashur intentaba contener su esencia dando manotazos desesperados. Su agonía era evidente, pero más era su desesperanza al ver cómo la grieta al Abismo comenzaba a cristalizarse; y al mismo tiempo, las pulsaciones eran cada vez más fervorosas, como si Kurashaj estuviese gritando.

El destino de Istenger ya estaba sellado, pero su angustia no era la única evidente: Gorundar había comenzado a proferir los alaridos más penosos, claramente atormentado por el fin de la grieta. En un último arranque de demencia, logró soltarse de los artilugios de Firio y, para sorpresa de todos, se arrojó a las Fauces, justo antes de que terminaran de cerrarse.

Abalorio de la Ruina, arte por el espectacular Luis María Dumont.

El Acto Final

El silencio que siguió a continuación fue sepulcral. Toda la legión imperial, las fuerzas de los Vashur, los seguidores de Istenger, parecieron paralizarse durante lo que pareció una eternidad. La carcaza consumida del Dios del Mar se deshacía lentamente, arrastrada por las corrientes marinas, mientras que Kurashaj arrojaba destellos de su nueva naturaleza cristalina.

Cuando todos cayeron en la cuenta de lo que había ocurrido, los soldados imperiales arrojaron sus armas y el panteón del Nuevo Imperio huyó despavorido. El futuro de los Usjasili era claro: poco a poco irían cayendo ante los Demonios, como había ocurrido con la humanidad.

Sin embargo, hubo algo que ocurrió que pasó desapercibido para todos, menos para el Cronista. En el último momento antes de que se cerrara definitivamente el Abismo, escuchó una voz, tan clara y nítida que casi pudo sentirla en su interior. No comprendió las palabras, pero sí entendía el inigualable dolor que sentía; una transformación estaba ocurriendo en él, devastando sus entrañas y su psique. Quería gritar, pero era imposible. Su visión era borrosa y casi no podía escuchar más nada.

Perdió la consciencia durante unos instantes, y cuando volvió en sí, todo su cuerpo le ardía. Estaba agotado, pero podía sentir una energía fluyendo dentro de sí, una energía que nunca había sentido antes. Firio, consciente de que nada encontraría en el fondo del mar sobre el glorioso pasado de los humanos, decidió retirarse y regresar a su mundo… a menos, eso intentó.

Agren, sonriente de oreja a oreja, se acercó a él y lo atrapó en un dulce y cálido abrazo. Abatido como estaba, nada pudo hacer para soltarse mientras la demonesa le susurraba al oído que había llegado la hora del Acto Final de la magnífica tragedia submarina: el protagonista debía morir.

Mímire

Nunca supo cómo logró liberarse de las garras de Agren, pero Firio pudo sobrevivir durante meses a la persecución de la Dramaturga de la Ruina. Los esporádicos enfrentamientos que libraba contra ella poco a poco le fueron dando claridad en torno al episodio ocurrido al cerrarse Kurashaj: era muy posible que el humano hubiese alcanzado la condición de Vashur. No sabía cómo, pero podía sentir dentro de sí la misma esencia que sentía cuando canalizaba un ritual demoníaco. Poco a poco, esa energía interior se fue volviendo intoxicante, adictiva, necesaria.

Sentía una ansiedad extraña; él no lo sabía aún, pero su Shaskra se estaba manifestando y urgía ser saciado. El sentimiento de insaciedad lo desesperaba, agravado por la paranoia de ser emboscado por Agren. Sólo cuando escribía algo nuevo en sus crónicas sentía un leve alivio. Fue entonces que el Cronista decidió recopilar toda la información de los Sahuagin, toda su historia, hasta el más mínimo detalle. No necesitaba libros, sólo su nuevo poder demoníaco; así nació El Archivo, el registro más inmenso jamás creado, al que sólo Firio tenía acceso.

Cada vez le costaba menos enfrentarse a Agren, hasta que unos años después del cierre de Kurashaj, Firio derrotó definitivamente a la Demonesa. Nadie sabe qué fue de ella, simplemente desapareció. Hay quienes creen que fue expulsada al Inferno y que el Cronista encontró la manera de impedirle el regreso; hay quienes creen que la expulsó al Abismo; otros creen que pudo matarla en la Tierra; y hay quienes afirman que la esclavizó y la encerró en el Archivo. Sea como fuere, Firio emergió del combate victorioso pero gravemente herido, casi inconsciente; después de todo, Agren era la Dramaturga de la Ruina.

Su cuerpo estaba realmente arruinado, apenas se asemejaba a lo que había sido antes de emprender su Viaje a las Profundidades. Deseoso de dejar el mar de una vez por todas, el Vashur nadó hacia la superficie y se dejó llevar por las corrientes, hasta llegar a una ciudad portuaria. Esto es lo que se detalla en el Epílogo de El Fin de los Hombres.

Mímire, en sus dos versiones publicadas dentro del juego.

Transformación

Al emerger, Firio se hizo llamar Mímire, consciente de que había dejado muy atrás su naturaleza de humano. Su nuevo nombre era un término demoníaco que puede traducirse a grandes rasgos como “El que tiene el saber en sí”, “El Demonio que conoce todo en su mente”, “Aquel que tiene dentro de sí el conocimiento” o “Aquel que busca el conocimiento y los pensamientos”.

Si bien ya no tengo más para decir de Viaje a las Profundidades, sí puedo dar unos últimos detalles sobre Mímire. El Vashur estuvo retraído de la escena durante muchos años, reparando su cuerpo magullado y aumentando su poder. Aunque pocos lo saben, el Demonio tiene una extensa base de operaciones y asiduamente regresa a las profundidades del mar, donde se cree que continúa adquiriendo alianzas e influencia.

La llegada de Ubanna con sus Crónicas fue de gran interés para Mímire, quien apareció misteriosamente en escena, sin que los otros Demonios supieran su origen ni sus pretensiones. El Archivista Consagrado mantuvo un perfil bajo durante el conflicto de la Conquista de los Vampiros, ocultando sus verdaderas capacidades. Ya que lo que Mímire más anhela es obtener para sí las famosas Crónicas de Ubanna.

¡Con esto los dejo porque la nota ya se fue muy larga! Espero que les haya gustado y hayan podido tener mayor claridad en lo que es la trama de VaP. ¡Un gran saludo!

Duilio Giordano Faillaci