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¡Saludos a todos los lectores del Grimorio!

Espero que todos estén entusiasmados y ansiosos como yo con la llegada de Encuentro. Lo que veremos a continuación es uno de los artículos que, junto con las tres partes del artículo “Los Demonios” (que por si no leyeron todavía, pueden encontrar acá ---> Los Demonios I, Los Demonios II, Los Demonios III), marcará para siempre un antes y un después en las concepciones que tenemos sobre la historia del juego. Hace ya bastante tiempo que existe Inferno, sabemos algunos detalles de sus protagonistas y podemos dilucidar una historia que poco a poco va tomando forma. Pero hay una pregunta que muchos debemos habernos hecho en algún momento: ¿qué es el Inferno? Más allá de saber que de allí vienen los Demonios y de que se trata de una zona del juego, no tenemos más información que unas pocas menciones en los artículos previos.

Pasando en limpio lo que ya hemos visto, en la lengua demoníaca el nombre de este plano es Ragash Gorvaior, es sumamente antiguo, y vibra a una frecuencia muy distinta a la del Plano Terrenal. Se trata de un plano “cambiante”, en donde hasta los eventos más insignificantes pueden tener consecuencias catastróficas. Fue allí donde nacieron los primeros Demonios, ávidos de consumir otros mundos y dominar a las especies que los habitasen. Mientras más crecían las ansias de estos seres infernales, más y más eran forzadas las fronteras del Inferno, acercándose peligrosamente a otros planos de existencia. Entre ellos, el Plano Terrenal, la eterna “zona de caza y alimentación” de los Vashurn.

Antes de seguir, quiero pedir disculpas por la calidad de las imágenes de este artículo. Me ha llegado una crítica constructiva, pidiéndome que añada dibujos o ilustraciones a las notas, y para éste intenté hacer unos bosquejos para poder explicar un poco mejor lo que quiero relatar en esta nota. ¡Espero que puedan complementar las explicaciones!

De lo primero que quiero hablar es acerca de la composición del Inferno. No me refiero a sus elementos materiales, químicos o físicos, sino más bien a su disposición. Como hemos mencionado, es un plano cambiante, que a su vez ha ido consumiendo otros mundos y planos con el correr de los tiempos, y muchos de estos apetitosos bocadillos poseían vibraciones distintas a la del propio Ragash Gorvaior. Esto llevó a que el Inferno se viese compuesto por retazos de planos que no podían coexistir entre sí, por lo que esos mundos de naturalezas distintas se fueron aglutinando en distintas capas.

Es así como nuestro bellísimo plano demoníaco quedó compuesto por once capas distintas, cada una con una vibración diferente, pero sujeta a los caprichos de la primer capa. La materialidad en cada capa es percibida de manera relativa; es decir, las capas coexisten entre sí, pero lo que es el suelo en la quinta capa es el cielo en la sexta. Por supuesto, esto también cambia la concepción de “cielo” y “suelo” de cada capa. Si bien todo esto es muy complejo, lo que necesitamos saber es que, a medida que las capas se “alejan” del centro del plano, menor es la susceptibilidad al cambio y mayor es la estabilidad. Y aquí es cuando viene lo bueno: el plano terrenal posee una vibración tan estable, que equivaldría a una doceava capa, y es por esto que tanto insistimos que para los Demonios la Tierra es un paraíso interplanar.

Vemos aquí una página recuperada del mismísimo Grimorio de Ravel, en la que hemos podido identificar las distintas capas. Aún estamos en proceso de intentar descifrar la entramada escritura.

 

 Las capas del Inferno, según el Maestro Alquimista Ravel.

 

Nuestros queridos Vashurn, oriundos de la cuarta capa del Inferno, están acostumbrados, como fuimos enunciando en los artículos previos, a una vida cargada de vicios y excesos. Algunos caen en la desgracia, otros se fortalecen, pero todos encuentran la forma de atormentar a aquellos que son inferiores a ellos. Y la belleza de la cuarta capa es que siempre encuentra la forma de contactarse con todos y cada uno de los planos que Ragash Gorvaior muerde, consume y/o devora, independientemente de su vibración. Los Demonios siempre encuentran la forma de hacer realidad las pesadillas más terribles de los seres que habitan los diversos mundos de la existencia.

Dos Vashurn dedicaron su vida al estudio de la naturaleza del Inferno, Viden y Ravel, pero sólo el segundo logró encontrar la forma y el método para comprender la existencia de las capas y los demás planos. Y fue el Maestro Alquimista quien descubrió cómo doblar los límites de la cuarta capa para poder cruzar a otros mundos, sin necesidad de que el Inferno se expandiese. Ravel escribió una fórmula, para ser más precisos unas coordenadas, por lo que la gran mayoría de las veces los Demonios “impactan” en la misma zona: una región en la Tierra tan castigada por los cruces demoníacos que ha quedado irreconocible, conocida comúnmente como Pandemonio. Como se ve en la siguiente imagen, se crea una suerte de corriente o flujo, el cual es usado por el Vashur para alterar su propia vibración y así llegar a la Tierra. Lamentablemente, la página fue recuperada en pésimo estado, y la fórmula exacta del Pandemonio se ha perdido para siempre.

 

Aquí podemos observar la línea que cruza las capas; aunque la fórmula esté cortada,

tal vez sea suficiente información para algunos eruditos...

 

Como veníamos diciendo, con “la gran mayoría de las veces” me refiero a que no todos los cruces son iguales; algunos pueden desviarse o pueden estar mal calculados, logrando que los Vashurn lleguen a lugares distintos (como nuestros amigos de Viaje a las Profundidades). Y digo también “impactan” entre comillas, porque no quiero que piensen que los Demonios caen del cielo cual meteoritos. Si bien algunos cruces son así, otros dependen íntegramente de la energía y naturaleza del Vashur: un seguidor del Caos puede aparecer en medio de una erupción volcánica, mientras que uno de la Muerte puede emerger del más pútrido de los cementerios.

Vemos también en nuestro juego aliados “súcubo”, “íncubo”, “abominación”, “dragón”, “encarnación”, “avatar”, “elemental”, etc. Si recuerdan la Parte 2 de las notas de los Demonios, recordarán que muchos de estos casos se tratan de demonios menores. Pero bien, ¿cómo hacen estos seres para llegar a la Tierra, si no poseen ni de cerca las mismas capacidades que los Vashurn? La respuesta se encuentra en que el propio cruce de cada Demonio “arrastra” consigo criaturas de todas las capas hacia el Plano Terrenal. Seres como el Guardia del Pandemonio, el Cienojos y la Deformidad sin Nombre, son desdichados habitantes de las capas inferiores a la cuarta, que se vieron dragados hacia la Tierra por acción indirecta de un Demonio.

Bueno, cierro para no robarles más tiempo. Espero que les haya interesado, y quiero volver a agradecer a Nazz por los increíbles aportes al universo de Inferno. ¡Muchas gracias y hasta la próxima!


Duilio Giordano Faillaci